¿Qué es el Voluntariado?

Entre las múltiples definiciones, encontramos como generalmente aceptado que: el voluntariado se define como el compromiso altruista de una persona que dedica una parte de su tiempo y sus competencias a la acción solidaria por decisión propia y sin recibir remuneración por ello.

El Voluntariado Cultural

Es una forma de recuperar, conservar y difundir el patrimonio cultural de los pueblos del mundo, abarcando las culturas tradicionales y modernas, las diferentes corrientes artísticas, científicas o de pensamiento, que a lo largo de la historia han sido y son la expresión de las distintas concepciones que el ser humano ha tenido de sí mismo, de su entorno y del universo que le rodea.

Voluntario proviene del latín, del verbo volo («querer»), y hace referencia a la potencia del alma que mueve a hacer o no una cosa. Desde jóvenes enérgicos hasta padres de familia, jubilados, personas venidas de todos los estamentos sociales, trabajadores… todo un mosaico humano en acción que se presenta como una «respuesta solidaria para el siglo XXI». Pero… ¿respuesta a qué?  Y es que hoy en día, las problemáticas sociales y humanas son numerosas y requieren una solución, en muchos casos inmediata. Ya no son únicamente una obligación de los gobiernos y administraciones públicas, son problemáticas globales, que, en su mayoría, tienen su causa y su solución en el seno mismo de nuestras sociedades… la raíz está en el hombre. El voluntariado es la respuesta de parte de esa sociedad, que consciente de su responsabilidad y sensibilizada por las diferentes problemáticas, entrega algo de su tiempo y experiencia en pro del bien común, sin pensar en el beneficio propio.

Existe una doble direccionalidad del voluntariado en todos sus ámbitos de acción: a la vez que uno entrega parte de su tiempo, conocimiento y experiencia, recibe una serie de elementos del mismo género, lo que crea un circuito dinámico y abierto que se resume en un continuo dar y recibir, en el cual, el enriquecimiento siempre es mutuo.

Otorga una mayor garantía de continuidad, posibilitando la formación del voluntario en la búsqueda de una especialización de calidad que sea eficaz. Además, va a permitir una enriquecedora interrelación de los voluntarios, fomentando modelos de coordinación y cooperación.

Implica un compromiso específico en la medida de las posibilidades de cada uno, en el cual quedan claramente manifestados los derechos y deberes que recíprocamente se asumen en la realización de un proyecto.